La voz del silencio

El pasado sábado 17 de febrero quedo inaugurada la exposición “La voz del silencio” de Jenny Hernández Carbó,artista (1982), Joven talento de la hermana provincia Camaguey. En las palabras del catalogo el Lic. Miguel Vizoso Consuegra re fiere que: … “El hieratismo, tiende a la abstracción. La obra que aspira a la teofanía debe abordar un lenguaje oscuro, esquivo, paradójico; si quiere expresar cabalmente el misterio inefable. El artista que quiere ser oráculo del Señor, ha de volver se profeta inspirado que no sabe lo que dice porque dice la verdad. Así la palabra que interpela lo divino, se vuelve ininteligible por fidelidad. Así la imagen que indaga al Padre Eterno, desborda la visualidad de la existencia. En el deseo de intimidad con Dios, se desafía a veces su presencia terrible; en el esfuerzo de conocer al Creador, se recuerda al menos el mapa de su espalda.

Que los artistas en Camagüey son partidarios de un arte académico y figurativo, es un criterio establecido en el país. Pero si se mira acuciosamente, se descubre que no es del todo cierto. Hay un arcaísmo raigal aquí que lo traspasa todo. Desde Fidelio Ponce hasta Agustín Bejarano, desde Maidelina Pérez hasta Joel Besmar; cada uno en su propia medida, nos muestran una tradición que teniendo los ojos puestos en la realidad siempre está fascinada por su sobre realidad latente. La nueva generación a la que pertenece Jenny Hernández es también un ejemplo de esto. No se trata del equilibrio alcanzado en el Renacimiento entre la belleza del cuerpo y del ánima, ese balance perfecto que fue posible porque el Verbo se encarnó en María y se hizo imagen de la mejor humanidad. Se trata de la unión de dos contrarios que en la gracia se complementan. Por una parte el impulso hierático, a la manera de los egipcios, que conquista el cosmos valiéndose de un canon de fe. Por otra el escrutinio de la realidad, que comenzó a partir de los retratos fastuosos de Rafael Sanzio. De un lado el jeroglífico, del otro la Madonna. En un extremo la informalidad del espíritu, en el otro el resplandor activo de las cosas. Es el himeneo entre el brillo del barro y el soplo alentador. Es el regreso a la entereza adánica por los caminos que nos ha legado el pecado”…

 

La interesante muestra estará abierta al público hasta los primeros días del próximo mes de marzo.

 

Lic. Jaile Gómez Ibáñez.